- Abuelita, abuelita… ¿me mostrás el pie que dice papá que tenés en la tumba?…
- Mamá, mamá… me tragué un tocadiscos y no me pasó nada, …y no me pasó nada, …y no me pasó nada….
- Mamá, mamá… papá se quiere tirar por el balcón.
- Decile a tu padre que lo que le he puesto son cuernos, no alas.
- Mamá, mamá, ¡En la escuela me dicen “Chapulín Colorado”!
- Hijo … debe ser porque siempre usás ese pulóver rojo
- Lo sospeché desde un principio.
Mamá, mamá, dame galletas.
- Agarralas vos
- Pero si no tengo manos!
- !!Ahhh!! … No hay manos, no hay galletas.
- Mamá, mamá… ¿los sapos usan anteojos?
- No, nene.
- Entones la abuela se cayó en la zanja!
- Mamá, mamá… cuando sea grande voy a ser skin-head.
- ¡Ay, nene!… encima de negro y judío, sos pendejo!!!
- Mamá, mamá, me corté un dedo!!!
- Pues chupátelo.
- Es que no lo encuentro.
- Mamá, mamá en el colegio me llaman cabezón y yo los persigo.
- ¿Y los alcanzás?
- No, nunca, porque se meten por esos callejones tan estrechos!!!
- Mamá, mamá, te tengo dos noticias, una buena y otra mala.
- A ver hijo, dime primero la buena.
- Pues que dejé la droga.
- Ay que bien hijo, muchas felicidades, y la mala?
- Que no sé dónde carajo la dejé
- Papá, papá, que es el eco?
- Es el único que tiene huevos para contestarle a tu madre.
- Mamá, mamá, me picó una víbora.
- ¿Qué?… ¿Cobra?…
- No, gratis.
- Mamá, mamá ¿Vos qué preferís, la ignorancia o la indiferencia?
- Ni lo sé, ni me importa
- Mamá, mamá, porque dice mi papá, que nosotros descendemos del mono y vos decís que de Adán y Eva?!
- Es que tu padre estaba hablando de su familia y yo de la mía.