Archive for the ‘Geography’ Category

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Filed Under (Geography, History) by Dustin Dee Hart on 25-04-2007

MEDIO AMBIENTE, HISTORIA CICLONES

de Manuel Castro Rodriguez

Los ciclones azotan a Cuba desde mucho antes de la llegada de los conquistadores. En la década del 50 del siglo XX Cuba se encontraba entre los 3 ó 4 primeros países latinoamericanos. la llegada de los conquistadores españoles, en 1492. ‘Jurakán’ era el dios de las tormentas de los aborígenes cubanos. Gracias a Fray Bartolomé de Las Casas, redactor de la conocida Historia de las Indias, la palabra ‘jurakán’ transitó hacia el castellano para denominar al más devastador fenómeno meteorológico tropical.

A pesar del daño que históricamente nos han causado los ciclones, a principios de la década del 50 del siglo XX Cuba se encontraba entre los 3 ó 4 primeros países latinoamericanos, por su nivel de desarrollo. Eugenio Staley, autor de The Future of Underveloped Countries (Harper, Nueva York, 1954), ubica a Cuba entre los países de desarrollo intermedio: Argentina, Austria, Cuba, Checoslovaquia, Chile, España, Finlandia, Hungría, Irlanda, Israel, Italia, Japón, Polonia, Portugal, Puerto Rico, Unión Sudafricana, URSS, Uruguay y Venezuela.

Según The Future of Underveloped Countries, los países altamente desarrollados en 1954 eran Australia, Bélgica, Canadá, Dinamarca, Estados Unidos, Francia, Holanda, Noruega, Nueva Zelanda, Reino Unido, Suecia y Suiza.

Sesenta y ocho países (68) eran considerados subdesarrollados por The Future of Underveloped Countries.

Los residentes en Cuba pueden verificarlo en el libro Curso de Economía Moderna, edición de 1959, escrito por Paul A. Samuelson, premio Nobel de Economía 1970, que pueden consultar en la biblioteca de la Facultad de Economía (UH) y en la Biblioteca Nacional.

Los residentes en España pueden comprobarlo en la edición de 1960 del libro Curso de Economía Moderna, escrito por Paul A. Samuelson.

A pesar de los ciclones, Cuba ocupaba el primer lugar en el Caribe en cuanto a recepción de turistas. Para conservar la cuota de mercado que Cuba tenía en la década del 50, debiera estar acogiendo a 4 millones de turistas, o sea, el doble de lo que recibe ahora. Se conocía a Cuba como la Perla del Caribe.

En Un aporte al análisis marxista de la sociedad cubana (Primera parte),expresé:

“El explorador y científico alemán Friedrich Wilheim Heinrich Alexander, Barón de Humboldt (1769-1859), llamó ‘Mediterráneo de muchas bocas’ al Mar Caribe. Dentro de ese espacio geográfico, destaca el archipiélago cubano por su privilegiada situación estratégica, a tal punto que desde los tiempos de Felipe II, se conoce a Cuba como ‘La Llave del Golfo’.”

Lo único malo de la excelente ubicación geográfica de Cuba es que muchos de los ciclones que se forman en las Antillas Menores y el Mar Caribe, azotan al archipiélago cubano. Salvando las distancias, los ciclones son para los cubanos como las tormentas de nieve para los canadienses y escandinavos. Preferiríamos que no existiesen los ciclones, pero sabemos que tendremos que seguir conviviendo con estos fenómenos atmosféricos, al menos hasta que el desarrollo científico-técnico permita eliminarlos algún día.

Según la Real Academia Española, el término ‘geografía’ significa: “Ciencia que trata de la descripción de la Tierra”.

Aunque el Padre Félix Varela Morales (1788-1853), en su obra ‘Doctrinas Físicas’, y José Antonio Saco López Cisneros (1797-1879), en sus tratados de Física, realizan explicaciones geográficas, es Felipe Poey Aloy (1799-1891) quien en 1838 edita el primer libro de texto cubano sobre Geografía, titulado Cartilla Geográfica, del cual se hizo una segunda impresión en 1855.

En 1855 Poey también publicó el Compendio de Geografía de la Isla de Cuba, primera obra de su tipo escrita e impresa en el país. Al siguiente año, dio a la luz un Compendio de Geografía Moderna, utilizado en colegios y escuelas de enseñanza media, para el cual, su hijo mayor, Andrés Poey Aguirre (1825-1919), destacado meteorólogo, confeccionó un Atlas.

La lista de sociedades científicas extranjeras que acogieron a Felipe Poey Aloy y le rindieron honores es extensa: en mayo de 1851 fue nombrado corresponsal del Liceo de Historia Natural de Nueva York; en junio de 1863 fue elegido miembro de honor de la Sociedad de Ciencias de Buffalo; en enero de 1864 le otorgaron la membresía de la Sociedad Entomológica de Filadelfia; en marzo, la de corresponsal de la Sociedad de Historia Natural de Boston: y en diciembre, la Sociedad de Historia Natural y Horticultura de Massachsetts lo incorporó como corresponsal. La Academia de Ciencias de Filadelfia determinó reconocerlo como corresponsal, en septiembre de 1873.

Formó parte de varias instituciones europeas: la Sociedad de Amigos de la Historia Natural Berlinesa, de la que fue miembro de honor desde 1864; la Sociedad Española de Historia Natural, a la que ingresó en 1872; y la Real Sociedad Científica de Londres, a partir de noviembre de 1836.

La inclusión de la Geografía en la Educación Superior en Cuba, se produce en la Universidad de la Habana en 1844, en la cátedra de Historia, denominándose Cátedra de Geografía e Historia, siendo explicada por José María de la Torre. Desapareció del programa de estudios en 1899.

Desde 1850 aproximadamente, Andrés Poey Aguirre estableció un pequeño observatorio meteorológico, y comenzó a informar de sus observaciones a instituciones de Francia y Estados Unidos. En 1857 se decidió crear con carácter oficial, el Observatorio Físico-Meteórico de La Habana, que fue colocado bajo la dirección del propio Andrés Poey. Posteriormente se vio involucrado en la creación de un observatorio meteorológico para la Comisión Científica de México -que se estableció durante la intervención en ese país-. En 1869 fue cesanteado por las autoridades coloniales y se radicó en Francia, donde se distinguió como un ardiente positivista y pacifista. Las principales observaciones meteorológicas de Andrés Poey tienen que ver con la clasificación y el movimiento de las nubes. El vacío dejado por su observatorio fue ocupado en 1858 por el Observatorio del Real Colegio de Belén, que desde 1870 estuvo dirigido por el padre Benito Viñes (1837-1893), meteorólogo catalán que realizó aportes relevantes al estudio de los ciclones tropicales, incluyendo una teoría empírica sobre su traslación.

En 1889 se ubicó el Observatorio de la Comandancia de la Marina, en el lugar de la antigua Lonja del Comercio. En 1908 aparece por primera vez el nombre de Observatorio Nacional, adscrito a la Secretaría de Agricultura, Comercio y Trabajo; se situó en el lugar en que hoy se encuentra el Instituto de Meteorología, en Casablanca.

En 1861 se creó la Real Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de La Habana, única de su tipo que existió en una colonia hispana.

El 4 de enero de 1919 murió Andrés Poey Aguirre, precursor de la meteorología científica en Cuba.

El 22 de agosto de 1922 se realizó la primera transmisión radial del pronóstico del tiempo en Cuba.

En febrero de 1924 el Dr. Salvador Massip Valdés (1891-1978) comenzó a laborar como profesor de Geografía, en la Universidad de la Habana. A instancias del Dr. Massip y después de un arduo y sostenido trabajo de concientización en el marco universitario, se creó la Cátedra Libre de Geografía en la Universidad de la Habana. La Geografía logró incluirse de forma obligatoria en los planes de estudio de las escuelas de Pedagogía y Filosofía y Letras. En 1934 se fundó otra cátedra de Geografía en la Escuela de Derecho Diplomático, denominándose Cátedra de Geografía Política, Social y Económica de Cuba. También se amplió la cátedra existente en la Escuela de Filosofía y Letras.

Entre 1937 y 1952 el Dr. Salvador Massip realizó notables contribuciones a la pedagogía cubana. Introdujo la asignatura de Geografía Económica y creó un laboratorio de Geografía en la Universidad de la Habana.

En 1942, como consecuencia de la segunda guerra mundial, el Observatorio Nacional pasó a la Marina de Guerra.

El Dr. Salvador Massip expresó que los ciclones tropicales figuran entre los rasgos más sobresalientes del clima cubano, considerado entre los mejores del mundo por sus brisas, cielo claro y azul, con días brillantes e invierno suave.

Según la Real Academia Española, el vocablo ‘ciclón’ significa: “En meteorología, zona de baja presión atmosférica rodeada por un sistema de vientos que en el hemisferio norte se mueven en sentido opuesto a las agujas del reloj, mientras que giran en sentido contrario en el hemisferio sur”.

Los ciclones empiezan como o­ndas tropicales en alta mar, donde el agua tiene una temperatura de más de 26 grados centígrados. Una onda tropical es un sistema de tiempo caracterizado por una baja presión atmosférica que facilita la formación de nubes y lluvia, como resultado de la evaporación del agua del mar y la subida de aire caliente. Cuando este sistema comienza a rotar, se convierte en un ciclón tropical.

La rotación funciona como una chimenea que succiona el aire alrededor de los bordes del sistema, que se mantiene gracias al constante abastecimiento de aire caliente. Esta succión es más fuerte en el centro del ciclón y facilita la subida del aire en la atmósfera, hasta unos kilómetros de altitud. A medida que sube el aire, éste se enfría y se convierte en nubes que forman las bandas circulares, que son características en las tormentas tropicales y ciclones. A medida que crece el ciclón, se forma una célula en su centro que se llama ‘ojo’ o vórtice del ciclón, que se caracteriza por el buen tiempo existente en él. En contraste, en las márgenes del ‘ojo’ o vórtice, se encuentran los vientos, lluvias, olas de tormenta más intensos y otras características peligrosas de estos sistemas.

Una o­nda tropical no es un ciclón tropical porque no tiene la rotación interna que caracteriza a las tormentas tropicales y los huracanes. Sin embargo, las o­ndas tropicales son relevantes porque son las raíces de los ciclones tropicales. Una o­nda tropical es un sistema de baja presión que se mueve como un temporal con mucha lluvia y vientos débiles.

Las condiciones imprescindibles para que se forme un ciclón tropical son:

1. Una perturbación pre-existente: área extensa de nubosidad con chubascos y tormentas eléctricas.

2. Temperatura cálida de las aguas del océano: 26 grados C o superior, hasta una profundidad de al menos 45 metros.

3. Vientos en la atmósfera superior: que sean débiles y no cambien mucho de dirección y velocidad a través de la altura de la atmósfera.

Mediante el contacto con las aguas cálidas del océano, la perturbación pre-existente recibe el calor y la energía. Comienza a formarse una zona donde la presión atmosférica es algo inferior a la de los alrededores. Cerca de la superficie del océano, los vientos empiezan a girar como un torbellino con centro en la zona de baja presión de la perturbación. Durante estas primeras etapas, el sistema meteorológico se compone de un agrupamiento relativamente poco organizado de chubascos y tormentas eléctricas. Las aguas cálidas del océano agregan más humedad y calor al aire que sube, y a medida que la humedad se condensa formando los chubascos, se genera más calor, lo cual suministra energía adicional al sistema. La configuración de la atmósfera superior debe garantizar que el aire que penetra por los niveles superficiales salga al exterior del sistema por los niveles superiores. Así que si los vientos en altura son débiles y varían poco en dirección, la energía puede seguir concentrándose, el sistema puede fortalecerse y transformarse en una depresión tropical. Llegado este punto, el sistema comienza a adquirir el familiar aspecto en espiral, debido al flujo de los vientos y a la rotación terrestre.

Si las condiciones oceánicas y de la atmósfera superior continúan siendo favorables, el ciclón sigue fortaleciéndose hasta convertirse en una tormenta tropical; las bandas de chubascos y tormentas añaden más calor y humedad y el ciclón pasa relativamente en poco tiempo a ser huracán. Es en este momento cuando suele formarse el llamado ‘ojo’ del huracán, debido a que el aire baja rápidamente por el centro, secando y calentando esa zona, en la cual no hay nubes y el viento está en calma.

El ciclo de vida de un huracán puede durar más de dos semanas sobre las aguas del océano; en ese período puede recorrer una larga trayectoria.

De la misma manera en que varios factores contribuyen a la formación de un huracán, existen otros que promueven su debilitamiento y disipación. El huracán puede debilitarse o disiparse sobre el mar, debido a la existencia de fuertes vientos superiores o gran diferencia en dirección y velocidad entre los vientos a diferentes niveles, desde la superficie hasta 10 a 12 kilómetros de altura. También puede debilitarse si se desplaza sobre aguas más frías o sobre una zona más seca.

Cuando un huracán alcanza tierra firme, pierde la fuente principal de humedad y la circulación superficial puede verse reducida por la fricción con la topografía del terreno. Por lo general, un ciclón tropical que está debilitándose puede volver a cobrar mayor intensidad si se desplaza hacia una región más favorable o interactúa con un sistema frontal de las latitudes medias.

Las condiciones generales de formación y desarrollo de los ciclones tropicales ocurren durante los meses de verano en los océanos tropicales del mundo, con la excepción del Atlántico Sur y de la porción Sudeste del Pacífico, debido a que en estas zonas, a pesar de ser tropicales, las capas superficiales del océano son relativamente frías, con temperaturas por debajo de los 26 grados C.

Oficialmente, la temporada ciclónica o de huracanes comienza el 1º de junio y termina el 30 de noviembre, en la cuenca del Atlántico -que comprende el Océano Atlántico, el Mar Caribe y el Golfo de México-. La parte más activa de la temporada es entre mediados de agosto y finales de octubre.

Por lo general, las zonas donde se forman los huracanes y las trayectorias que éstos siguen están relacionadas con el mes en que se forman.

Como regla, a comienzo y fin de la temporada -junio, octubre y noviembre- los ciclones tropicales se forman en el Mar Caribe occidental y en el Golfo de México, mientras que en los meses centrales de la temporada -julio, agosto y septiembre- se forman en el Atlántico, usualmente entre África y las Antillas Menores. Si se hace una idea del patrón general, se puede comprender mejor que en Cuba los meses más peligrosos son los del inicio y fin de la temporada, por su formación en el Mar Caribe occidental.

Cada año, se forman como promedio diez tormentas tropicales sobre el Océano Atlántico, el Caribe y el Golfo de México.

Cuando un huracán se acerca a una localidad, se incrementa la frecuencia y la intensidad de los chubascos y tormentas eléctricas, los vientos van aumentando y el tiempo en general va deteriorándose rápidamente. Después vendrá el huracán con toda su intensidad, y si el ‘ojo’ pasa por el lugar, entonces abruptamente vendrá la calma, el cielo estará despejado o con nubes altas; cierto tiempo después, volverá el huracán con toda su furia, y a veces lo peor ocurre después de pasar el ‘ojo’.

Las partes principales de la estructura horizontal de un huracán son el centro, vórtice u ‘ojo’, la pared del ‘ojo’ y las bandas espirales de lluvia que conforman el cuerpo del huracán. El aire se mueve hacia el centro en espiral, en dirección generalmente contraria a la de las manecillas del reloj y sale por arriba, a alturas entre 5 y 10 kilómetros, en la dirección opuesta.

El ‘ojo’ no existe en la depresión tropical ni en la tormenta tropical. Aparece cuando el ciclón está cercano a la categoría 2. Esto ocurre porque es necesaria una velocidad apreciable del viento que genere en el centro de rotación una zona donde las fuerzas se equilibren, y el aire descienda seco y más cálido, formando la zona sin nubes del ‘ojo’. El ‘ojo’ puede medir entre 30 y 60 Km. de diámetro.

La densa pared de tormentas eléctricas y chubascos que rodea al ‘ojo’, es la zona de mayor convergencia del aire superficial, por tanto es donde se encuentran los vientos más intensos del huracán. Un cambio en la estructura del ‘ojo’ y la pared del ‘ojo’ durante cualquier momento de la vida de un huracán, puede alterar la velocidad del viento, que es una indicación de la intensidad del sistema. El diámetro del ‘ojo’ puede aumentar o disminuir su tamaño y es posible que se formen dos paredes concéntricas alrededor del ‘ojo’. En los sistemas débiles pueden aparecer hasta dos y tres centros de circulación, pero por poco tiempo.

Las bandas de lluvia externas del huracán -cuyos vientos a menudo alcanzan intensidad de huracán o de tormenta tropical-, pueden extenderse a varios cientos de kilómetros del centro. A veces, estas bandas y el ‘ojo’ quedan ocultos por las nubes altas; en estos casos, puede resultar difícil para el meteorólogo el usar las imágenes de satélite para seguir el movimiento del ciclón, sobre todo si es de noche.

Aparte del movimiento de rotación en forma de espiral de los vientos alrededor del centro de baja presión, los ciclones tropicales se desplazan como un todo hacia regiones geográficas, a veces muy distantes de la zona donde surgió. La dirección del movimiento es gobernada por los sistemas que rodean al ciclón tropical, sean estos anticiclones u o­ndas superiores. Como para cierta época del año hay coincidencia de similar situación de los sistemas meteorológicos, se dan regularidades en el movimiento de los ciclones tropicales, aunque a veces se producen grandes excepciones.

El movimiento de los ciclones tropicales se produce de manera general en dos ramas de una parábola, la primera rama con rumbo general al Oeste u Oeste-noroeste, para llegar a un punto de recurva en el que disminuye su velocidad o se estaciona, para cambiar drásticamente la dirección de su movimiento, tomando entonces una segunda rama hacia el Norte, Norte-nordeste y después al Nordeste.

En los meses de junio, octubre y noviembre, el movimiento general es próximo al norte, mientras que julio, agosto y septiembre, las trayectorias son alargadas, extendiéndose desde la costa de África con orientación general hacia el Oeste.

Los ciclones tropicales se clasifican de acuerdo a la velocidad que alcanzan los vientos máximos sostenidos, de la siguiente manera:

Depresión tropical: vientos máximos sostenidos inferiores a 63 kilómetros por hora.

Tormenta tropical: vientos máximos sostenidos entre 63 y 117 kilómetros por hora.

Huracán: vientos máximos sostenidos superiores a 117 kilómetros por hora.

Se llama huracán al ciclón tropical totalmente desarrollado. Como los mismos se clasifican a partir de los vientos máximos sostenidos (1 minuto) y el poder destructivo de los huracanes aumenta rápidamente, ya que depende no de la velocidad del viento, sino del cuadrado de esta variable, se ha puesto en uso la clasificación de los huracanes en una escala de cinco categorías, llamada escala Saffir-Simpson.

Los huracanes de categoría 3 ó superiores se denominan huracanes de gran intensidad.

La velocidad de los vientos de un huracán de categoría uno está entre 118 y 153 kilómetros por hora. Los vientos pueden causar más daños a las edificaciones que en una depresión o tormenta tropical. También, hay más peligro de que vuelen objetos por causa de los vientos.

La marejada del mar asociada con un huracán de categoría uno puede subir de 1 a 1,5 metros por encima del nivel normal del mar. Los impactos locales dependen de la ruta del ‘ojo’ o vórtice del ciclón. Si el ‘ojo’ pasa a 100 kilómetros o más de una comunidad, los impactos no deben ser muy serios. Si el ‘ojo’ pasa a menos de 100 kilómetros de su comunidad, los residentes deben refugiarse en casas o edificios de bloque de concreto, ubicados en lugares protegidos y arriba de la zona de inundación.

Un huracán de categoría uno puede ser peligroso si pasa a menos de 100 kilómetros de una comunidad.

La velocidad de los vientos de un huracán de categoría dos está entre 154 y 177 kilómetros por hora. Los vientos de esta velocidad pueden causar muchos daños a las estructuras, especialmente el techo, las ventanas, puertas y materiales hechos de madera. También pueden resultar en caídas de árboles, cercas y otros objetos en la comunidad. Por eso, hay más peligro de objetos que vuelan por causa de los vientos. La marejada del mar asociada con esta categoría puede subir 1,5 a 2,5 metros por encima del nivel del mar.

Un huracán de categoría dos es peligroso si pasa a menos de 100 kilómetros de una comunidad.

La velocidad de los vientos de un huracán de categoría tres está entre 178 y 209 kilómetros por hora. La velocidad de sus vientos puede causar daños serios a las estructuras y los árboles, hasta causar la caída de los techos y las paredes no protegidas.

La marejada asociada con un huracán de categoría tres puede subir entre 2,5 y 3,5 metros por encima del nivel normal del mar.

Un huracán de categoría tres es muy peligroso si pasa a menos de 100 kilómetros de una comunidad. El agua del mar puede inundar comunidades costeras y áreas bajas hasta 2 ó 3 kilómetros de la costa.

La velocidad de los vientos de un huracán de categoría cuatro está entre 210 y 249 kilómetros por hora. Los vientos de esta categoría destruyen todos los edificios y casas de madera. Los vientos de un huracán de esta intensidad pueden causar muchos daños a los árboles, cercas y otros objetos.

La marejada asociada con un huracán de categoría cuatro puede subir entre 3,6 y 5,5 metros por encima del nivel del mar. La marejada se puede presentar varias horas antes del huracán e inundar los sitios costeros y áreas bajas hasta 2 ó 3 kilómetros de la costa.

La velocidad de los vientos de un huracán de categoría cinco es de más de 249 kilómetros por hora. Los vientos pueden destruir todas las estructuras, incluso las construidas con bloques de concreto.

La marejada asociada con un huracán de categoría cinco puede subir más de 5,5 metros por encima del nivel del mar. La marejada se puede presentar unas horas antes del huracán e inundar totalmente los sitios costeros y áreas bajas hasta 3 kilómetros ó más de la costa.

Un huracán de categoría cinco es mortífero si pasa a menos de 100 kilómetros de una comunidad.



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CARACTERISTICAS GEOGRAFICAS y algo de Historia

De Manuel Castro Rodriguez

“Se debe estimular la participación ciudadana por medio de un debate programático, dado que como expresa el secretario general de la Organización de Estados Iberoamericanos: ‘Ciudadanía supone libertad, igualdad, pertenencia, dignidad, respeto y diálogo’. En ese debate no hay lugar para las vulgaridades ni las diatribas. Hay que aprender a rebatir con ideas y no tratar de descalificar a los que piensan diferente”.

Por ello, proponemos: “Qui si convien lasciare ogni sospetto;/Ogni viltá convien che qui sia morta”, que en castellano significa: “Déjese aquí cuanto sea recelo;/Mátese aquí cuanto sea vileza”. (Dante, La divina comedia).

Siguiendo al historiador catalán Joseph Fontana -para quien la finalidad principal de la investigación histórica es ayudar a los hombres a que mediante el desciframiento del pasado, puedan comprender las razones que explican su actual comportamiento y las perspectivas de las que deben partir en la elaboración de su futuro-, nos proponemos utilizar la herramienta del análisis histórico, para la transformación del presente, no como el acostumbrado quehacer cotidiano adornado con invocaciones revolucionarias que no se realizan.

Engels expresó: “Así como Darwin descubrió la ley del desarrollo de la naturaleza orgánica, Marx descubrió la ley del desarrollo de la historia humana: el hecho, tan sencillo, pero oculto bajo la maleza ideológica, de que el hombre necesita, en primer lugar, comer, beber, tener un techo y vestirse antes de poder hacer política, ciencia, arte, religión, etc.; que, por tanto, la producción de los medios de vida inmediatos, materiales, y por consiguiente, la correspondiente fase económica de desarrollo de un pueblo o una época es la base a partir de la cual se han desarrollado las instituciones políticas, las concepciones jurídicas, las ideas artísticas e incluso las ideas religiosas de los hombres y con arreglo a la cual deben, por tanto, explicarse, y no al revés, como hasta entonces se había venido haciendo”.

Transformar el mundo, dijo Marx; cambiar la vida, dijo Rimbaud: estas dos consignas para nosotros son una sola”, expresó André Breton.

Para poder cambiar algo, tenemos que estar vivo. Y para estar vivo, necesitamos satisfacer nuestras necesidades más elementales: comer, vestirnos, resguardarnos de las inclemencias del tiempo. Esto le ocurre a todo el mundo ¿o no?

En el Prólogo a la Contribución a la Crítica de la Economía Política, Karl Marx expresa: “El modo de producción de la vida material condiciona el proceso de la vida social política y espiritual en general. No es la conciencia del hombre la que determina su ser sino, por el contrario, el ser social es lo que determina su conciencia”.

Manuel Moreno Fraginals -historiador marxista cubano, ya fallecido- expresó: “Creo que, metodológicamente, hay dos aspectos básicos del Caribe sin los cuales no hay posible acercamiento a su comprensión: la geografía y la demografía caribeña”. Vamos a comenzar a analizar la sociedad cubana, describiendo las características geográficas de nuestra patria.

El geógrafo alemán Friedrich Wilheim Heinrich Alexander, Barón de Humboldt (1769-1859), llamó “Mediterráneo de muchas bocas” al Mar Caribe. Dentro de ese espacio geográfico, destaca el archipiélago cubano por su privilegiada ubicación estratégica, a tal punto que desde los tiempos de Felipe II, se conoce a Cuba como ‘La Llave del Golfo’.

Cuba era paso obligado para el tránsito a Nueva España y el Perú, punto esencial para el control del tráfico comercial oceánico y zona inmejorable para la práctica del contrabando. La prohibición de comerciar con el extranjero produjo un gran incremento del contrabando, que sirvió de incentivo a los numerosos corsarios y piratas que asolaron los mares hasta muy entrado el siglo XVIII. Realizaron frecuentes incursiones en las costas cubanas, saqueando pueblos y ciudades sin exceptuar la capital, obteniendo espléndidos botines.

Con una dotación de 200 hombres y varias baterías de cañones, el Castillo de los Tres Reyes del Morro fue pieza clave en la defensa de La Habana contra los ataques de corsarios y piratas. Su construcción comenzó en 1589 y concluyó en 1630, en el lado Este del canal de acceso al puerto de La Habana. Esta fortaleza semeja un polígono irregular, ya que sus constructores tuvieron que adaptarse a las características topográficas del arrecife sobre el que fue erigido. Armada con artillería pesada, entre otras con una batería de 12 cañones con el nombre de los 12 apóstoles, fue considerada inexpugnable durante unos 150 años.

En 1762, durante la toma de La Habana por los ingleses, el Castillo del Morro -comandado por el Capitán de Navío Luis V. de Velasco-, resistió heroicamente desde el 6 de junio hasta el 12 de agosto, el asedio de tropas conjuntas del ejército y la marina británicos, comandadas respectivamente por el conde de Albemarle y el Almirante Sir George Pocock. Los ingleses sólo pudieron apoderarse de La Habana, después de hacer estallar una mina bajo los muros del Castillo del Morro. Pocos años después de su construcción, al Castillo se le anexó un faro, que en sus orígenes era de cal y canto, y utilizaba leña como combustible. En 1845, el viejo faro fue sustituido por otro de sillería, de 45 metros de altura sobre el nivel del mar, el mismo que existe actualmente, constituyendo una de las imágenes más conocidas de la capital cubana.

Un año más tarde, a través del tratado de Fontainebleau -6 de julio de 1763- se acordó la devolución de La Habana a España, a cambio de la península de La Florida. Luego de la retirada de los británicos se comenzó con la reconstrucción de la ciudad y del Castillo de los Tres Reyes del Morro.

En 1763, comenzó a construirse -quedó concluida en 1774- en la alta ribera Este del puerto de La Habana, la Fortaleza de San Carlos de La Cabaña, que es la mayor de las instalaciones militares creadas por España en América. La Fortaleza de la Cabaña forma un polígono compuesto por baluartes, fosos, camino cubierto, cuarteles y almacenes. Su diseño constituye un exponente del cambio experimentado en los sistemas defensivos durante el siglo XVIII, debido a los progresos de la artillería.

Las fortificaciones de La Habana mantuvieron a raya a los corsarios y piratas.

Cuba era la región de América, donde más rápidamente repercutían los conflictos entre las potencias europeas, como lo demuestra la toma de La Habana por los ingleses y su posterior devolución a cambio de La Florida, que actualmente es uno de los territorios más ricos de Estados Unidos.

Los motivos expuestos ayudan a entender la importancia de Cuba, tanto por razones militares como económica: la excelencia de las maderas cubanas y la posibilidad de reafirmar a Cuba como floreciente productora de artículos de extraordinaria aceptación en el Viejo Mundo: azúcar, tabaco, cacao, etc.

Cuando Cristóbal Colón llegó a lo que después sería Cuba, expresó: “Ésta es la tierra más hermosa que ojos humanos vieron”. Posteriormente, los británicos se adueñaron de La Habana, durante un año. Finalmente, Estados Unidos ha hecho todo lo posible por apropiarse de Cuba, la ‘Perla del Caribe’.

La historia cubana podría dividirse en varios períodos de duración harto desigual, y de interés e importancia aún menos proporcionados, pero que permiten comprender y precisar mejor las bases de su desarrollo socioeconómico. Proponemos la siguiente:

Primer período: Desde la llegada de Cristóbal Colón hasta la conquista y colonización por Diego Velásquez.

Segundo período: Abarca hasta la radicación definitiva de la capital en el lugar que hoy ocupa.

Tercer período: Caracterizado por las fechorías de los piratas y corsarios en nuestras costas, debe llegar hasta la toma de La Habana por los ingleses, en 1762.

Cuarto período: Comprendería desde la devolución de La Habana a la Corona de España, en 1763, y se extendería hasta 1808, tiempo de grandes reformas y de progreso en casi todas las esferas, ya que la esclavitud continuaba.

Quinto período: Abarcaría desde 1808 hasta 1837, e incluiría, por consiguiente, el breve período de la identidad de las vicisitudes políticas y del régimen constitucional con España.

Sexto período: Se caracterizaría por la prosperidad comercial- basada en la esclavitud-, las conspiraciones políticas y el malestar social, y llegaría hasta 1868.

Séptimo período: Comprendería los diez años de la primera guerra de liberación.

Octavo período: Abarcaría la evolución política, social y financiera que se inicia con la Paz del Zanjón, o sea, desde 1879 hasta 1894.

Noveno período: Incluiría desde el Grito de Baire, dado el 24 de febrero de 1895, hasta el 19 de mayo de 1902.

Décimo período: Abarcaría desde la proclamación de la República el 20 de mayo de 1902, hasta la derogación de la Enmienda Platt.

Decimoprimero período: Abarcaría desde la derogación de la Enmienda Platt hasta 1958.

Duodécimo período: Incluiría de 1959 hasta 1970.

Trigésimo período: Abarcaría desde 1971 hasta 1989.

Decimocuarto período: Incluiría de 1990 al presente.

Sin embargo, algunos consideran que la verdadera historia de Cuba empieza en 1763, después que España recuperó La Habana. La Universidad existía desde principios del siglo XVIII, pero aún no habían podido cosecharse los frutos de su fundación.

El Arsenal, establecido en La Habana, adquirió gran importancia, porque la excelencia de las maderas cubanas aseguraba notoria superioridad a las naves construidas en Cuba. El traslado del Apostadero de la escuadra de Barlovento desde Veracruz al puerto habanero, aumentó considerablemente su importancia y seguridad.

Sucesivas disposiciones aliviaron primero y destruyeron después, el sistema de privilegios comerciales, mal llamados del ‘Pacto colonial’ y abrieron los puertos de Cuba al tráfico universal que había de proporcionarle en breve plazo, una prosperidad extraordinaria. Pero ninguno de estos poderosos elementos de progreso habría llegado a ser tan grande, sin el despertar y la fuerte sacudida que siguió a la recuperación de La Habana; algunos gobernantes de aquella época y los cubanos que se distinguieron brillantemente en todos los campos –menos en el de los derechos humanos-, transformaron en buena medida a Cuba, aunque pesaba sobre ella la afrenta de la esclavitud, que poco tiempo después denunciaría el Barón de Humboldt, cuya obra sería prohibida en Cuba.

La primera vez que el Barón de Humboldt fue a Cuba, lo hizo en un barco procedente de Venezuela; así describe su primer contacto con nuestra patria: “Entramos en el puerto de La Habana el 19 de diciembre, después de 25 días de travesía a través de un constante mal tiempo… La vista de La Habana, a la entrada del puerto, es una de las más alegres y pintorescas de que pueda gozarse en el litoral de la América equinoccial, al norte del ecuador…” Tiene especial mención a nuestras palmas, que describe como “…crecen derechas hacia el cielo…”. ¿Qué cubano que resida en el extranjero no añora ver el paisaje que describe el Barón de Humboldt?

La isla de Cuba es la mayor entre las Antillas Mayores, constituyendo su porción más occidental. Cuba está situada a la entrada del Golfo de México, en el Mar Caribe. Las tierras más próximas a Cuba son: al Este, Haití (77 kilómetros); al Oeste, la Península de Yucatán (210 kilómetros); al Norte, la Península de La Florida (180 kilómetros); y al Sur, Jamaica (140 kilómetros).

Cuba domina las dos entradas al Golfo de México al Oeste, el Estrecho de La Florida al Norte y el Canal de Yucatán al Sur.

El archipiélago cubano está formado por la Isla de Cuba, la Isla de la Juventud –antes se denominaba Isla de Pinos- y unas 1600 isletas y cayos agrupados en cuatro conjuntos que son los archipiélagos de Los Colorados, Jardines del Rey o Sabana-Camagüey, Jardines de la Reina y Canarreos.

La isla de Cuba se extiende a lo largo de unos 1.200 Km. desde el Cabo de San Antonio, al Oeste, hasta la Punta de Maisí, su extremo oriental, y tiene una anchura que varía entre los 32 y 210 kilómetros. Cuenta con unos 4 mil Km. de costas, y su forma alargada y estrecha ha sido comparada con la figura de un caimán.

La divisoria principal de las aguas da lugar en el Archipiélago a dos vertientes hidrográficas, la septentrional y la meridional. Sus cuencas son de forma estrecha y alargada, formadas por ríos de curso corto y caudal reducido. Los ríos fluyen en dirección norte o sur, con excepción del mayor de los ríos de Cuba, el Cauto que corre de este a oeste. El río más largo es el Cauto, de 250 Km. de longitud, seguido del Sagua la Grande y el río Zaza. El más caudaloso es el río Toa.

Los cayos y los arrecifes de coral se extienden a lo largo del litoral. Por su origen, el tipo de costas coralinas es el más extendido en el Archipiélago, existiendo también las costas de falla al sur de las provincias orientales. Son características en la Isla, las costas bajas y pantanosas y las acantiladas. Los mares que bañan las costas del archipiélago son: al Norte y al Este, el Océano Atlántico; al Sur, el Mar Caribe; y al Oeste, el Golfo de México.

La línea de costa de Cuba es extremadamente irregular y está formada por numerosos golfos y bahías, como los golfos de Batabanó y Guacanayabo, y la Bahía de Cochinos. La Isla cuenta con excelentes y abundantes puertos naturales que conforman bahías; las más notables son las de La Habana, Cárdenas, Matanzas y Nuevitas en la costa norte, y Guantánamo, Santiago de Cuba y Cienfuegos en la costa sur.

Dada la configuración estrecha de la principal Isla que conforma el archipiélago cubano, nuestros ríos no son ni largos ni muy caudalosos, pero el déficit de aguas superficiales se compensa con la gran disponibilidad de aguas subterráneas, facilitada por el grueso macizo calizo que se prolonga a lo largo de Cuba desde Guanahacabibes hasta la cuenca del Cauto. Ese manto posee una gran capacidad de absorción de aguas en áreas muy extensas y, por ello, la infiltración es cuantiosa.

Es por eso que en Cuba hay tantos ríos que tienen sumideros, o sea que se internan en las profundidades para luego aparecer de nuevo, como el famoso Cuyaguateje o río ‘cuya agua teje’.

Los lagos de agua dulce son muy pequeños. Tradicionalmente, se ha considerado a la Laguna de Ariguanabo, como la más extensa del país, pero ha ido disminuyendo su caudal y extensión a medida que se taló la zona y se extrajo agua para el abastecimiento de industrias y ciudades. Otra laguna importante es la Laguna del Tesoro, en la Ciénaga de Zapata; su forma es circular encontrándose su región más ancha de este a oeste (3.200 m) y su largo máximo de norte a sur (4.000 m). Su superficie es de 9 Km², con una profundidad que no pasa los 10 metros. La región lacustre más importante se encuentra al occidente de la Isla en el Istmo de Guanacabibes, donde de costa a costa, se suceden más de 100 lagunas, en su mayoría originadas en depresiones de fondo arcilloso. La mayor de éstas es la Laguna del Pesquero, de unos 4 Km2 de superficie.

Las precipitaciones medias anuales son de 1.320 milímetros. y están distribuidas geográficamente en una forma bastante equilibrada. Ese promedio sitúa a Cuba muy por encima de la media mundial. Con una humedad relativa del 75%, el promedio de días de lluvia está entre 80 y 100. En necesario señalar que hay factores regionales que pueden modificar los elementos del clima, entre ellos: la altura, naturaleza del suelo y presencia o ausencia de vegetación.

En los últimos años, Cuba se ha visto azotada por una sequía tras otra, lo que guarda estrecha relación con la deforestación y los incendios forestales; el índice de deforestación era de 4,6% en 2006, siendo Ciudad de la Habana (32,6), Holguín (8,9), Guantánamo (8,5) y Villa Clara (8,0) las provincias más deforestadas. En 1997, se produjeron 252 fuegos forestales en Cuba, cifra que aumentó a 263 en 1998, dejando como saldo miles de hectáreas debosques chamuscadas. Pinar del Río, Matanzas y Camagüey son las provincias más afectadas por los incendios de regulares y grandes proporciones, con pérdidas de 29.676 hectáreas entre 2001 y 2006.

En 2005, el viceministro del sector, José Díaz Duque, declaró que la degradación de los suelos y la deforestación son los principales problemas ambientales de Cuba. Cerca de un 60% de la tierra cubana está sometido a algún tipo de factor de extenuación. Durante la conferencia inaugural de la V Convención Internacional sobre Medio Ambiente y Desarrollo, que se realizó en La Habana, el viceministro afirmó que esos problemas son el resultado de años de malas prácticas productivas y sobreexplotación de los terrenos.

El calentamiento de Cuba se debe a que la Isla está casi rodeada por la contra-corriente cubana, formada por una rama de la corriente ecuatorial del norte, que se separa de esta a nivel del Canal Viejo de Bahamas y va rodeando la costa norte de la Isla hacia el oeste, a la altura del Cabo de San Antonio gira bordeando la costa sur hacia el este. El efecto de esta corriente se refuerza por la corriente contraria de igual naturaleza, denominada corriente ecuatorial del sur y del norte. Al mezclarse estas dos corrientes originan la del Golfo, la que se interna posteriormente en el Atlántico. Este panorama provoca un reforzamiento térmico de la contracorriente cubana, principalmente en la región norte y occidental de la Isla.

Atendiendo a lo antes mencionado y a la ubicación geográfica de Cuba en la zona tórrida o intertropical, su clima se clasifica como húmedo de sabana, con dos estaciones bien definidas: la seca -invierno, de noviembre a abril-, y la lluviosa -verano, de mayo a octubre-. De ahí las expresiones populares: ‘El agua de abril cabe en un barril’ y ‘Octubre todo lo pudre’.

A diferencia de la mayor parte de las Antillas Mayores, Cuba es un país de llanuras. Aproximadamente, una cuarta parte de la superficie de Cuba es montañosa. Las colinas se encuentran en toda la Isla y alternan con las llanuras. Las cadenas montañosas son de poca elevación; las más notables son la Sierra del Rosario -en la región occidental-, la Sierra del Escambray -en la región central- y la Sierra Maestra -en la región oriental-. Esta última, ubicada en el sureste del país, es la de mayor altitud y extensión, y en ella se encuentra la mayor elevación de Cuba: el Pico Real del Turquino: 1.974 metros sobre el nivel del mar.

Cerca del 75% de la superficie cubana está compuesta por tierras llanas o suavemente o­nduladas, lo cual hace fácil su cultivo. Según datos del año 2006, el área agrícola es de 6.6 millones de hectáreas, de las cuales 3.1 millones está cultivada, mientras que 2.3 millones son pastos naturalesy 1.2 millones está ociosa.

El relieve y el clima de Cuba favorecen la fertilidad de los suelos. Además, esas tierras son profundas en capa vegetal, a diferencia de muchos países tropicales donde existe un precario equilibrio ecológico que no resiste la intervención humana, como en efecto sucede en grandes áreas del Amazonas. Según Levi Marrero –geógrafo cubano, ya fallecido-, los suelos de Cuba contienen “vastísimas áreas de latosoles, típicos suelos zonales, profundos y maduros resistentes al abuso del monocultivo secular y la erosión,….constituyen otra de las excepciones que dan a Cuba una posición única en el mundo inter-tropical…”. Esto está confirmado por infinidad de científicos que desde el Barón de Humboldt hasta el presente, se han percatado de dicha característica.

Cuba cuenta con una amplia variedad de vegetación tropical. La flora cubana se caracteriza por su extraordinaria riqueza, localizándose entre 7500 y 8000 especies, de las cuales 6000 son plantas superiores y es muy notable que un 50 por ciento de las mismas sean endémicas. La especie de árbol predominante es la palma, de la que Cuba posee más de 30 especies endémicas, destacando la palma real. Otras especies de la flora autóctona son: pino, caoba, ébano, encina y mangle. Entre los árboles y plantas frutales, se destacan el banano y los cítricos.

La temperatura promedio ha aumentado ligeramente en los últimos años. La temperatura media anual en invierno es de 25 grados C y en verano es de 28 grados C. Lahumedad relativa es de 80%. Los extremos de calor y de humedad relativa, son provocados por los vientos dominantes del noroeste. Cuba se encuentra en una región de vientos alisios y frecuentemente es afectada por violentos huracanes, que se producen de junio a noviembre, siendo los meses de septiembre y octubre los más peligrosos tanto por su frecuencia de paso como por la intensidad.

En Cuba, se registran las mayores oscilaciones de temperatura de las Antillas; esto se debe a factores que modifican el clima. Entre ellos, el hecho significativo de que la isla de Cuba está situada en unas latitudes “cuyo arco convexo parece alcanzar la línea del Trópico de Cáncer, del cual dista en su extremo septentrional la Punta del Francés unos 22 Km. A tan corta distancia del Norte de Cuba alcanzan su recorrido hacia el Norte los rayos solares verticales del solsticio de verano, antes de reiniciar casi frente a La Habana su viaje de retorno, de junio a diciembre…Esta posición marginal dentro del mundo tropical junto a un mar tibio que envuelve la Isla de configuración atenuada facilita la acción de los alisios todo el año sin que su influencia sea interferida por altas montañas….. {lo que} incluye a Cuba dentro de una categoría denominada clima de litoral de alisios”.

Ello explica científicamente, lo que decíamos los cubanos cuando comparábamos a nuestra patria con países tropicales o subtropicales: en Cuba, en el verano hay calor, pero corre la brisa; cualquiera se puede refrescar a la sombra. Desgraciadamente, esto ha cambiado, ya no es tan fácil refrescarse a la sombra.

La cercanía de Cuba a la gran masa continental facilita el descenso tonificante de las temperaturas. El invierno cubano -de diciembre a abril- es más seco y resulta delicioso con días brillantes y temperaturas muy agradables. Existen localidades donde desciende la temperatura a 12 grados C y a veces menos, lo cual resulta muy beneficioso para algunos cultivos de vegetales de invierno, que requieren algún descenso de temperatura, seguido de calor.

Cuba no es un país grande, pero es mayor que Escocia (78,8 Km²) y Gales (33.3 Km²) y un poco menor que Inglaterra (129,7 Km²). Dentro de las clasificaciones geográficas, Cuba clasifica dentro del tipo intermedio o mediano: de 100 mil a 250 mil Km².

No obstante, ese dato no es tan importante como parece, pues países con enormes extensiones de terreno no logran colonizarlas, como sucede en Brasil, Canadá y Rusia. Cuba es diferente, pues el 80% de su superficie tiene valor económico agrícola, lo cual hace que su área que representa el 0,081% de la tierras emergidas, constituye el 0,15% del área económica mundial.

Una comparación interesante: La superficie deMéxico es de 1.972 M Km², mientras que la superficie de Cuba es de 111 M Km². Es decir, la superficie deMéxico es 18 veces mayor que la superficie de Cuba, pero México sólo tiene un 12% de suelos de primera clase, mientras que Cuba cuenta con un 60% de suelos de primera clase.

Otra comparación interesante: En el 2006, con una superficie de 111 M Km² -el 75% de la superficie cubana son terrenos llanos o suavemente o­ndulados-, Cuba tenía una población residente de 11,2 millones de habitantes –o sea, 101 personas por Km²-, mientras que la superficie de Taiwán es de 36 M Km2 –el 66% de su superficie son montañas y colinas-, y tenía una población residente de 22,9 millones de habitantes –o sea, 636 personas por Km²-.

El clima de Taiwán es marino tropical; periodo lluvioso con el monzón del sudoeste entre junio y agosto. En Taiwán, los cielos cubiertos son habituales a lo largo del año, mientras que Cuba tiene un promedio de 330 días de sol al año.

La plataforma insular de Cuba incluye casi 75 M Km², o sea el 68% del territorio emergido. La sección más ancha al este de la Isla de la Juventud tiene 140 Km. de extensión. Con una profundidad de tres brazas en muchas partes, es un criadero natural para la pesca.

Cuba posee 3500 kilómetros de costas; 1700 Km. en la costa norte y 1800 Km. en la sur. Contando los cayos adyacentes y las entradas y salidas, se elevarían a 11 M Km.

Cuba tiene más bahías de primera que algún otro país de condiciones semejantes. Los 15 países del mediterráneo americano -el Golfo y el Mar Caribe- poseen un área total de 4.751 M Km², de la que Cuba representa sólo el 2,4%, pero en el número de bahías naturales Cuba tiene el 27,7% del total.

Es de sobra conocido, el caudal de playas de primera, que se cuentan por cientos en el archipiélago cubano. En un mundo que valora cada vez más la oportunidad de disfrutar de playas en climas acogedores, el potencial cubano es enorme.

En las aguas cubanas hay más de 700 especies de peces y crustáceos. De ellos, los que más se destacan son: tiburón, pargo, bonito, carpa, langosta, ostra, cojinúa y camarón.

En la fauna terrestre de Cuba predominan los invertebrados, existen no menos de 7000 especies de insectos, 4000 de moluscos y 500 arácnidos. El endemismo es notable en los invertebrados, en los vertebrados y en los géneros de una sola especie muy localizados. La reiteración del enanismo es otra característica de la fauna cubana, donde vive la rana, el murciélago, el ave y el alacrán más pequeño del mundo.

Uno de los mamíferos terrestres endémicos es la jutía o almiquí. En Cuba se encuentran un gran número de murciélagos, como el murciélago mariposa, y cerca de 300 especies de aves, en especial rabijunco, cayama, catey o periquito de Cuba, flamenco, grulla, loro, zunzuncito y otros. Entre los escasos reptiles, se encuentran la tortuga, la iguana, el cocodrilo y el majá.

Cuba también cuenta con considerables reservas minerales; los depósitos de níquel, cromo, cobre y manganeso son los más importantes. Posee las mayores reservas mundiales de níquel. En cobalto ocupa el primer lugar en el hemisferio occidental.

Hasta ahora, la única deficiencia de Cuba es en minerales combustibles, deficiencia que es subsanable como lo demuestra el caso japonés. Sin embargo, últimamente se ha rumorado que las reservas de petróleo en Cuba son posiblemente mucho más grandes de lo pensado. Se trata de alrededor de 20 mil millones de barriles de crudo en la Zona Económica Exclusiva en el Golfo de México, dos veces más de lo que se calculaba anteriormente. Con ello, las reservas cubanas se podrían comparar con las de EE.UU. y serían dos veces más grandes que las de México. En caso que los cálculos sean correctos, Cuba se transformaría en uno de los 20 mayores países productores de petróleo del mundo.

La ubicación de Cuba es excepcional. Un edén en un extremo del mundo es difícil de aprovechar. Pero Cuba se encuentra precisamente en un punto estratégico, en una encrucijada definida por José Martí con su acostumbrada visión:

“nudo de haz de islas donde se ha de cruzar el comercio de los continentes….crucero del mundo…un pueblo libre, en el trabajo abierto a todos enclavado a las puertas del universo rico e industrial”.



Nov
11
Filed Under (Geography) by Dustin Dee Hart on 25-04-2007

Cuba: An Overview of its Geology, Hydrocarbon Systems and
Petroleum Industry (2002)
Petroleum production in Cuba dates from 1881 when light oil production was established
from Motembo Field in the central part of the island. Cuba currently produces an all-time
record of approximately 50,000 bo/d of predominantly heavy crude and 55 MMcf/d of
associated natural gas, mainly from a series of fields along a relatively small, 100km
stretch of the northern coastline. This limited area of oil and gas production has more to do
with ease of logistics and proximity to the main market (Havana) than to prospectivity. The
largest of the currently-producing fields is Varadero Field, with an estimated 2 billion
barrels of oil in-place. Most of the present-day production comes from fractured Upper
Jurassic and Lower Cretaceous carbonate reservoirs (originally part of the Florida-
Bahamas platform) in structural traps of the north Cuban deformed belt. Relatively minor
production has also been established from fractured serpentinites and other basement
rocks. The major hydrocarbon source rocks are probably Upper Jurassic and/or Lower
Cretaceous in age. With the application of modern drilling and completion techniques
since Cuba opened its E&P sector to foreign participation in the 1990s, recently-drilled
wells commonly have sustained production rates above 1,000 bo/d, with some wells
reaching 3,000 bo/d. Despite these successes, current production still only meets around
30% of Cuba’s domestic demand. There are, however, indications that production and
reserves could be significantly greater in the future. In particular, the Cuban sector of the
Gulf of Mexico holds great promise as a future petroleum province.



Nov
11
Filed Under (Geography) by Dustin Dee Hart on 25-04-2007

Two different and genetically unrelated volcanic arc sequences occur in the Sierra Maestra, one Cretaceous in age (pre-Maastrichtian) and restricted to a few outcrops on the southern coast, and the other Palaeogene in age, forming the main expression of the mountain range. These two sequences are overlain by middle to late Eocene siliciclastic, carbonatic and terrigenous rocks as well as by late Miocene to Quaternary deposits exposed on the southern flank of the mountain range. These rocks are britle deformed and contain extension gashes filled with calcite and karst material. The Palaeogene volcanic arc successions were intruded by calc-alkaline, low- to medium-K tonalites and trondhjemites during the final stages of subduction and subsequent collision of the Caribbean oceanic plate with the North American continental plate.



Nov
11
Filed Under (Geography) by Dustin Dee Hart on 25-04-2007

Physiography and Geology of Cuba

Outside of four distinctly mountainous areas, the topography is subdued with elevations less than 100 meters (Faribridge, 1975b). The major mountain range is the Sierra Maestra in the southeastern part of Cuba. Pico Turquino, at an elevation of 1974 meters, is the highest peak in Cuba. Many other peaks higher than 1000 meters are present in this mountain range. The eastern end of Cuba is the most rugged part with the Sierra Maestra in the southeast and the Baracos Highlands in the northeast. The central part of the island includes the Santa Clara Hills rising to roughly 200 meters and the Escambray Mountains rising to nearly 700 meters. The Havana and Matanzas Highlands are found in the north-central part of the island near Havana. This is a structurally complex area. A mountainous are known as the Sierra de los Organos is found in the northwest. It is underlain by limestone producing a tropical cone karst landscape with ridgetops and peaks reaching 300 to 700 meters. Cuba is geologically a diverse island. Many of the coastal plains and interior valleys are underlain by Quaternary to Recent sediments. As noted earlier, the Sierra de los Organos represents an are of predominantly limestone. The Havana and Matanzas Highlands and the Santa Clara Hills are underlain by folded and faulted sedimentary bedrock. Sandstones, conglomerates, shales, and dolomites of Cretaceous and Tertiary age are predominant. Various metamorphic rock types make up the Escambray Mountains. In the east, the Sierra Maestra are badly folded layers of sandstone, shale, breccia, and limestone of Paleocene age. Considerable amounts of serpentine and peridotite are exposed within folded sedimentary rock units in neighboring Baracoa Highlands.



Nov
11
Filed Under (Geography) by Dustin Dee Hart on 25-04-2007

About 70% of this big island is covered by limestone. The location, close to the equator, is the reason why this limestone is developed as Tower Karst. The high amount of solution results in karstified limestone mountains all over the island.

Of course there are other interesting geologic features on Cuba, for example the famous Iridium anomaly which is connected with a meteor that hit nearby. This happened at the border between the Creataceous and the Tertiary, right the time when the dinosaurs disappeared. The meteor theory is one of several, trying to explain this mass extinction.

Cuba, land of limestone and caves is one of the largest islands in the Antilles, 1250km long and between 191 and 31km wide. It is a country about the size of England where limestone forms 66% of the landscape, much of which is well developed mogote and cone karst. The longest caves are found in the western province of Pinar del Río, where the Organos and Rosario mountains are steep and afforested, separated by deep dolines and broad poljes. The finest limestone towers of the Sierra Organos, near Vinales contain many large caves, including the Gran Caverna de San Tomós with a length of 47km.

The Sierra Maestre, eastern Cuba, is a classic karst area with many deep gorges and dolines. The island’s deepest cave the Cueva Jibara -246m is found here.

The Matanzas karst to the east of Havana has some remarkable caves. The Cueva del Gato Jibaro is 11km long. Whilst the Cueva de Bellamar has some fabulous calcite crystals over 50cm long. The Cueva Santa Catalina is renown for its cave mushrooms which are over a metre in height. They are composed of fragments of calcite ‘ice’ which forms on the gours pools.

There is a spectacular deep cone karst in the Camaguey region, which because of the difficulties of exploration, is virtually unexplored. Caves are known in many other regions, both on the mainland and on the smaller islands, for instance, the small island of Cayo Caguanes has over 12km of surveyed caves.



Nov
07
Filed Under (Geography) by Dustin Dee Hart on 25-04-2007
There are many ways to classify or categorize a landscape. For the physical environment there are several major methodologies to accomplish this task, depending on the goal. Landscapes may be categorized by local, regional national, or global-scale landscape characteristics. This page has been organized to illustrate several of the best known and acknowledged approaches.
These land cover classes were derived from the class definitions of the IGBP land cover classification in combination with the GeoCover land cover legend. The land cover categories were created using a combination of parallelepiped and maximum likelihood rules. The satellite data used for this land cover map is Landsat.


Nov
07
Filed Under (Geography) by Dustin Dee Hart on 25-04-2007

As it was already mentioned endemism is very significant between the animals and superior plants reaching 43% of the total of the terrestrial species, although it is more important in some groups like:

mollusks
94%
amphibians
93%
reptiles
75%
plants with flowers
52%
arachnids
52%
mammals
40%
policmita
Policmita
Theare are in Cuba marvels of the nature like the blind fish that inhabit the crystalline waters of underground lakes in limestone caverns at Pinar del Rio, truly charming snails: policmitas and Liguus, the smalest frog on the planet (Eleutherodactylus limbatus, of less than 1 cm of longitude), the tiniest bird in the world (Mellisuga helenae or Zunzuncito, 63 mm), strange and beautiful orchids and the extraordinary butterfly of transparent wings.

Archaic mammals can also be seen as almiqui, unfortunately in extinction danger; fossil fish as manjuari that inhabits rivers and lagoons (it is found with but frequency in Cienaga de Zapata) or vegetable fossils as Palma Corcho (Microcycas calocoma), dozens of beautiful and exotic species of orchids, marine mammals as manati; impressive but inoffensive reptiles as iguanas (there are species that reach a size of up to 1.5 meters), hundred of species of birds many of them are of great beauty for their plumage or singers that make happy the fields and forests with their melodious sounds.

flamencos
Flamingos

Cuba is really an ecological paradise with very good conditions created for the lovers of the nature and the ecoturism, taking advantage of its immense wealth and ecological diversity.

Cave-turism, observation of birds and flora and fauna in general, photo-hunter, horse riders or overcoming rivers in typical crafts, diving into subacuatic caves and the scaling of heights, they are modalities for whose practical Cuba is a good option.

The practice of walk across country also in the main ecoturistic areas is helped for interpretive signalings, route camps and the attendance of experts guides.

Lastly, a small chart where the endemism of the terrestrial alive beings of the island is summarized:

Total
Endemics
%
Plants
7941
3553
45
Animals
11690
4825
41
Total terrestrial alive beings
19691
8378
43
Natural protected areas

National system of protected areas has 236 areas, 81 of national significance and 155 of local interest at the moment, with a total surface of 26 750 km² of which 19 958 km² is in terrestrial areas and 6 792 km² in marine areas. Province of Pinar del Rio is the one that has bigger number with 30, Guantanamo province, 24; Matanzas, 23, and Island of Pines, 18.

Sierra del Rosario, Pinar del Rio

For their handling categories they have been divided in Natural, Ecological Reservations and Floristic Managed, National Park, Outstanding Natural Element, Refuge of Fauna, Protected Natural Landscape and Protected area of Managed Resources.

Each one of them is in agreement with the classification of International Union for the Conservation of the Nature and the Natural Resources (UICN), arisen in 1948 in French city of Fontainebleau.

Cuba has 8 areas protected with international recognition they have very high ecological, landscape and cultural worth, they are:

Name
Category
Area (km²)
Province
Guanahacabibes
Reserve of Biosphere
1 192
Pinar del Río
Sierra del Rosario
Reserve of Biosphere
251
Pinar del Río
Cuchillas del Toa
Reserve of Biosphere
2 083
Guantánamo-Holguín
Baconao
Reserve of Biosphere
806
Santiago de Cuba
Ciénaga de Zapata
Reserve of Biosphere
10 499
Matanzas
Buenavista
Reserve of Biosphere
3 135
Sancti Spiritus
Parque Nacional desembarco del Granma
Patrimony of Humanity
326
Granma
Parque Nacional Viñales
Cultural Landscape
111
Pinar del Río


Nov
07
Filed Under (Geography) by Dustin Dee Hart on 25-04-2007
Hidrography

The own configuration of the island of Cuba, long and narrows, gives place to the existence of rivers of short course and reduced flow in their majority and to a dividing one main of the waters to all the long of the country in two slopes: north and south. The longest river is Cauto and the bigger one is Toa River, and in fact they are hardly creeks compared with the rivers that are come in America of North or South, Europe or any another continent.

Bayate River, at Sierra del Rosario, Pinar del Rio

The most importants rivers are:

River
Longitude (km)
Province
Cauto
370
Granma
Sagua La Grande
163
Villa Clara
Zaza
155
Sancti Spiritus
Caonao
133
Ciego de Avila
San Pedro
124
Camaguey
Jatibonico del Sur
119
Sancti Spiritus
Las Yeguas
117
Camaguey
Cuyaguateje
112
Pinar del Río
Mayarí
106
Holguín
Hondo
105
Pinar del Río
Agabama
105
Sancti Spiritus
Toa
100
Guantánamo

The fluvial basins in a same way are relatively little extension and there are a total of 632 bigger than 5 km² with a fluvial glide of 31 682 million cubic meters. The biggest basins in the country are:

Name of basin
Area (km²)
Area (mi²)
Cauto
9540
3730
Zaza
2413
945
Guantánamo-Guaso
2347
920
Toa
1061
415
Flora and Fauna

Zunzún

The Cuban’s flora and fauna are characterized by their great diversity and high endemism level where the influence of insularity and the incredible geologic variety without a doubt with a notable presence of limestone areas, serpentinites, of slates and savannas with quarz sands , gives place to an extensive habitat variety and dissimilar conditions of life as well as to a very diverse mosaic of soils.

There have been counted as part of the flora and fauna of Cuba around 32 050 alive organisms although an important part of them are inferior organisms. There are among superior organisms 8 000 species of plants, 7 500 species of insects, 963 of fish, 121 of reptiles, 46 of amphibians, 350 species of birds and 42 of mammals are known. A very important characteristic of the Cuban’s flora and fauna is that there are not dangerous species for the man,you can sleep everywhere with all tranquility (with the sure nuisance of the mosquitos, clear) because despite there are 2 species of crocodiles, they don’t attack the man (at least without provocation) and the species of sharks that live in the Cuban waters don’t share the aggressiveness of their neighbors from Florida. Between the other species of reptiles or amphibians there is not any poisonous and not even aggressive and lastly the mammals besides being scarce are of little size and totally inoffensive.



Nov
07
Filed Under (Geography) by Dustin Dee Hart on 25-04-2007
Climate

The climate of Cuba is subtropical humid, with two clearly defined stations, the dry one (winter) of November to April, and the rainy one (summer) of May to October and with continuous breezes the whole year that they refresh substantially. The annual average temperature is 24°C, average in winter is 20°C and in summer is 26-27°C. During the winter season it is frequent the entrance of cold fronts with minimum temperatures sometimes below 10°C. The minimum temperatures vary between 1°C and 8.5 °C in the occident of the country and between 3°C and 12.5°C in the oriental region; the registered maximum temperatures are among 36°C-38°C.

Generally Western region are less hot and more rainy but that the oriental in spite of that the basin of the river Toa in the oriental part is the area most rainy of Cuba with an annual average 3000 mm of rainfall.

The rains have an annual average of 1 200 mm (48 inches) with around 30% of the precipitations in the winter period and the remaining 70% in the summer and in general they are more abundant in the occident of the country that in the east.

Average variable
Jan
Feb
Mar
Apr
May
Jun
Jul
Ago
Sep
Oct
Nov
Dec
Year
Avg max temperature (°C)
26
26
27
28
29
30
31
31
31
29
27
26
26
Avg min temperature (°C)
18
18
19
21
22
23
23
24
23
23
21
19
19
Avg temperature (°C)
22
22
24
25
26
27
27
27
26
26
24
23
25
Rain (mm)
64
69
46
53
99
183
107
99
145
180
89
58
1192

A very significant element in the climate of Cuba are the hurricanes that affect the country average once every two years. The hurricanes or tropical hurricanes are areas of drops pressures of among 300-500 km of diameter that cause winds, rains and extremely strong sea surf that usually have catastrophic effects in the regions for where they cross. The season of hurricanes extends from June to November, but they are the months of September and October the most dangerous so much for the frequency in passing of hurricanes as for the intensity of them.

Season and intensity
Total
Jun
Jul
Ago
Sep
Oct
Nov
Years 1800 to 2000
92
6
3
11
25
37
10
High intensity (winds more 200 km/hour)
14
0
0
1
3
9
1
Moderate intensity (winds between 151 to 200 km/hour)
28
1
1
4
7
13
2
Low intensity (winds between 118 to 150 km/hour)
50
5
2
6
15
15
7